Cada Uno da lo que recibe y luego recibe lo que da, nada es más simple, según Dexler: La economía colorista y geométrica Azul, verde, lineal, circular, y algo más.

 

                                   

 

El mundo de los “emprendedores” se está alerta y muy motivado para al primer vuelo de pájaro generar mil ideas, de allí que te pases tiempo de un lugar a otro dando tumbos en donde la criba natural deja a muchos enjugándose los sueños. Esto es necesario para reeducar y entrenar a esta sociedad descrita por Alejandro Sanz  donde la mayoría de los niños quieren ser funcionario.

Existe un ejercicio mental, cada vez que sale un pensamiento creativo como un globo y aun sin terminar de salir, imagina una gran aguja que lo explote. ¿Por qué? Porque existen propuestas de valor tradicionales en la que la innovación es solo la suma de elementos que ya existen para encausarlos con creatividad a modo de ejercicio y hábito, existen muy pocos genios como Steve Jobs, Mark Zuckerberg no nos engañemos.

Sin embargo y para no desanimar a quien lee, una forma de innovar es el modelo de gestión de empresa que se elija sin importar el tamaño de las mismas, esta decisión de modelo de economía “interno de la empresa” en ocasiones son debilidades o fortalezas. Nos adentrarnos en una breve introducción a los tipos de economía ya que resulta interesante tenerlos en el vocabulario:

Economía verde:

Se definió en la Cumbre de Río de 1992 como “aquella que resulta del mejoramiento del bienestar humano e igualdad social mientras que “se reducen significativamente los riesgos ambientales y la escasez ecológica“. Se dice que ofrecer productos ecológicos que respetan el medio ambiente pero sólo son accesibles a una élite conservacionista con alto poder adquisitivo. Suele estar ligado a lo ético.

Economía azul:

A diferencia de la economía verde que tiende a ser elitista, este modelo de economía se inspira en los procesos de la Tierra. Su concepto es holístico e innovador en el planteamiento empresarial y propone imitar los ecosistemas naturales que son eficientes y así lograr la producción de bienes y servicios que los ciudadanos necesitan para ser felices, con responsabilidad y respeto para las generaciones futuras… pero ¿quién dice qué es la felicidad?

Economía lineal:

Es la que conocemos hoy y de la que estamos en la necesidad de salir, es por esto por lo que casi todas las grandes empresas se están montando al carro de la sostenibilidad. Se trata de un consumo mediante “tomar, hacer, desechar” partiendo del modelo simplificado que los recursos son inagotables.

Economía colaborativa:

Es fácil y sencilla de entender, pero un poco más compleja de practicar ya que resume en cuatro palabras: “Lo mío es tuyo”. En un mundo de valores análogos esto es una realidad ya que se deposita la confianza recíproca de dar lo que recibes.

Cuando era muy joven conocí a una escocesa que por cosas de la vida se instaló un año sabático en Clarines el pueblo de mi padre, de ella viví en primera persona (sin saberlo)  lo que puede ser una buena práctica de este tipo de economía en lo cotidiano ya que nada más llegar puso su equipo de fotografía a nuestra disposición con unas ópticas incomparables a nuestras edades, nos contó que sus padres fruto de haber vivido la segunda guerra mundial se lo habían transmitido, es tan sencillo como que lo importante son las personas. Un ejemplo en la actualidad es desde el intercambio de casa hasta compartir coche.

Economía del bien común:

La propuesta de esta economía está en una escala de valores y costumbres de la vida diaria en la que partiendo de que por el bien de todos y no únicamente por el beneficio propio, de los míos o de unos pocos, sea puesta la responsabilidad, generosidad y solidaridad al servicio de la economía, con “balances del bien común”.

Economía circular:

Para definirlo de modo un tanto poético en palabras Ellen MacArthur: “Nada se pierde, todo se transforma”, y da paso a la banda sonora de esta post autoría de Jorge Dexler. Consiste en palabras sencillas en tomar en cuenta las cuatro R de reducir, reutilizar, reciclar y recuperar. Se trata de cerrar el bucle de los desechos para que dejen de serlo y se transformen en materia prima. Un ejemplo desde épocas prehistórica es la piel o cuero con que se cubrían nuestros ancestros después de matar a la presa y comérsela.

 

Hasta el próximo lunes, y recuerda, comparte!

 

 

 

https://elpais.com/elpais/2015/10/30/alterconsumismo/1446190260_144619.html

https://www.ecointeligencia.com/2012/05/economia-azul-gunter-pauli/

http://www.ecoticias.com/residuos-reciclaje/61774/4-erres-del-reciclaje

http://eco-circular.com/2017/10/13/la-economia-colaborativa-parte-1/

http://www.elmundo.es/economia/2016/09/14/57d19c0de5fdeae8528b464c.html

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